PLAYAS DE ROSARITO, B.C. A 11 DE DICIEMBRE DEL 2025.— Esta mañana, la explanada de la Casa Municipal dejó de ser un espacio de trámite burocrático para convertirse en una funeraria simbólica. Un grupo de ciudadanos, armados no con armas sino con pancartas y un ataúd de madera, se plantó frente a las puertas del poder para dar el último adiós a un difunto muy querido: el bolsillo de los rosaritenses.
La escena, aunque teatral, está cargada de una realidad dolorosa. El ataúd no llevaba cuerpo, pero cargaba el peso muerto de la inflación y, ahora, el de la alza de impuestos municipales.
Mientras los funcionarios, desde la comodidad de sus oficinas climatizadas, aprueban incrementos en la Ley de Ingresos bajo la justificación del «desarrollo», abajo, en la banqueta, la realidad es otra. Los manifestantes denuncian lo que consideran un acto de insensibilidad política: subir la carga tributaria en una ciudad donde los servicios públicos —bacheo, alumbrado y seguridad— brillan por su ineficiencia.
«No nos mató la inseguridad, nos están matando los impuestos», se leía implícitamente en los rostros de los asistentes. El mensaje es claro: la clase trabajadora de Rosarito siente que está financiando una fiesta a la que no fue invitada.
La presencia del ataúd es una metáfora brutal. Representa el «terrorismo fiscal» que sepulta las aspiraciones de la clase media y baja. En un municipio que depende del turismo y del comercio local, apretar más la tuerca fiscal no es recaudación, es confiscación.
Resulta irónico que, en tiempos donde se pregona la política de «primero los pobres», las decisiones administrativas parezcan diseñadas para empobrecerlos más. Los ciudadanos que hoy se manifestaron no piden caridad, piden empatía y congruencia. Piden que antes de meter la mano en la bolsa del contribuyente, el gobierno tape los baches de las calles por donde transita ese mismo dinero.
Hoy, Rosarito amaneció con un ataúd en su entrada. Ojalá el mensaje sea entendido antes de que lo único que quede por enterrar sea la credibilidad de sus gobernantes.


