El abogado fiscalista Jorge Alberto Pickett Corona advierte que la medida busca proteger la economía familiar, pero reduce ingresos para el gasto público.
TIJUANA, BAJA CALIFORNIA, A 18 DE OCTUBRE DE 2026. — La aplicación de estímulos fiscales a las gasolinas y el diésel mediante la reducción temporal del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) busca amortiguar el impacto de la inflación y las variaciones internacionales de los hidrocarburos en el bolsillo de los consumidores.
El abogado fiscalista Jorge Alberto Pickett Corona explicó que, si bien la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ajusta semanalmente estas cuotas para mitigar los alzas en la economía familiar y productiva, la medida conlleva un costo directo para las finanzas públicas al disminuir los ingresos fiscales destinados a infraestructura, salud y educación.
Asimismo, el especialista apuntó que el beneficio fiscal no siempre se traslada de forma íntegra al consumidor final, dado que en el precio de la gasolina inciden variables logísticas, de distribución y dinámicas del mercado libre, por lo que urgió a mantener una evaluación transparente sobre el impacto recaudatorio de estos incentivos.
«El desafío es encontrar un equilibrio entre proteger el bolsillo de los consumidores y mantener una recaudación suficiente para el gasto público», concluyó Pickett Corona.





