PLAYAS DE ROSARITO, B.C. A 22 DE ABRIL DEL 2026. — En lo que se presentó como un ejercicio de acercamiento cívico, el diputado local por el Distrito XV, Fidel Mogollón, sostuvo un encuentro este día con un grupo de estudiantes de excelencia académica de diversas instituciones de Playas de Rosarito. El evento, realizado en los salones del Hotel Corona, destacó no solo por el anuncio de entrega de equipo tecnológico, sino por los cuestionamientos directos que los menores dirigieron al legislador sobre su trabajo en el Congreso del Estado.
De acuerdo con la información oficial, el foro tuvo como objetivo fomentar la participación cívica desde la infancia. Durante la dinámica, los niños tomaron el micrófono para indagar sobre el impacto real de las leyes y la gestión de recursos en su comunidad, obligando al diputado a explicar los alcances de su labor legislativa.
“Ver la claridad y el interés de estos niños por su entorno nos compromete aún más. La labor de un legislador no solo está en la tribuna, sino en responder con hechos a las preguntas y necesidades de los ciudadanos de todas las edades”, declaró Mogollón durante la sesión.
Para culminar el evento, el legislador se comprometió formalmente a entregar dispositivos tecnológicos (tabletas o computadoras) a los estudiantes presentes, argumentando que esto ayudará a reducir la brecha digital y servirá como incentivo para mantener su excelencia académica.
Con más de cuatro décadas cubriendo la fuente política en Baja California, es evidente que los eventos donde se combinan funcionarios públicos, entregas de apoyos materiales y menores de edad siempre requieren una lectura entre líneas. La nota oficial habla de transparencia, pero el escrutinio público, vital en el periodismo, ofrece otros matices.
Tras darse a conocer la reunión, las redes sociales y foros locales de Rosarito no tardaron en reaccionar, mostrando un panorama dividido que refleja el desgaste y la exigencia del electorado bajacaliforniano:
- El aplauso al estímulo: Un sector, principalmente conformado por padres de familia y algunos docentes, validó el ejercicio. En comentarios de Facebook, usuarios destacaron que «ya era hora de que se reconociera a los niños que sí estudian» y aplaudieron que se les dé voz en foros que usualmente son exclusivos para adultos.
- La exigencia estructural: Por otro lado, la crítica ciudadana fue punzante. «Qué bueno por los niños que recibirán su tablet, pero las escuelas en Rosarito tienen techos cayéndose y las calles para llegar a ellas están llenas de baches e inseguridad», comentó un residente local en la publicación de un portal de noticias.
- Dudas sobre los recursos: Otra vertiente de cuestionamientos giró en torno al financiamiento de los equipos. Voces críticas en la red social X (antes Twitter) exigieron aclarar si la compra de estas computadoras proviene de la partida de gasto social (gestoría) asignada por el Congreso, o si es dinero del bolsillo del legislador. «Si es recurso público, no es un regalo del diputado, es dinero de nuestros impuestos», señaló un activista ciudadano de la localidad, advirtiendo sobre el riesgo de que el evento roce la delgada línea del proselitismo o «clientelismo» anticipado.
El acercamiento de los políticos con las nuevas generaciones es una práctica sana para la democracia, siempre y cuando trascienda la fotografía oficial. El compromiso del diputado Fidel Mogollón de mantener su módulo de atención como un «canal abierto» será puesto a prueba no por la entrega de las tabletas prometidas, sino por su capacidad para legislar y etiquetar recursos que resuelvan los problemas de fondo que aquejan al sistema educativo y a la infraestructura de Playas de Rosarito.


