TIJUANA, B.C. A 08 DE OCTUBRE DEL 2025.– El presidente municipal de Tijuana, Ismael Burgueño Ruiz, encabezó la entrega de apoyos económicos del Programa de Apoyo Financiero a Organismos de la Sociedad Civil (PAFOSC 2025), beneficiando a 90 asociaciones civiles con un total de 3.5 millones de pesos. Este recurso busca fortalecer las acciones altruistas de estas organizaciones en favor de los sectores más vulnerables de la ciudad.
El evento, realizado en el teatro Rubén Vizcaíno de la Universidad Autónoma de Baja California, contó con la participación de funcionarios municipales y representantes de las asociaciones beneficiadas. Burgueño destacó el compromiso de su administración con un gobierno humanista, reconociendo el papel clave de las organizaciones civiles en la mejora de la calidad de vida de los tijuanenses. “Ustedes nos inspiran a ser más sensibles y empáticos para buscar soluciones conjuntas a los desafíos que enfrentamos”, afirmó el alcalde, subrayando la importancia de la colaboración para construir una sociedad más justa.
Por su parte, la secretaria de Bienestar Municipal, Wendy Ontiveros González, y la directora de Desarrollo Social Municipal, Arianna Guerrero Huerta, elogiaron la labor de las asociaciones, calificándolas como aliadas estratégicas en la construcción de una Tijuana más solidaria. Durante el acto, se entregaron cheques simbólicos a cuatro organizaciones: Al Norte Sin Límites A.C., Martes de Mujeres AMPM, Fundación para los Niños de las Californias y Cambiando los Corazones de México TJ A.C.
La iniciativa del PAFOSC 2025 refleja un esfuerzo positivo por parte del gobierno municipal para apoyar a las organizaciones civiles que atienden necesidades sociales en Tijuana. La asignación de 3.5 millones de pesos a 90 asociaciones demuestra un reconocimiento al impacto de estas en la comunidad, especialmente en sectores vulnerables. Sin embargo, el monto promedio por organización (aproximadamente 38,888 pesos) podría ser insuficiente para proyectos de gran envergadura, lo que plantea interrogantes sobre la profundidad del impacto que estos recursos tendrán en las operaciones de las asociaciones.
Además, aunque el discurso oficial resalta la colaboración y el compromiso humanista, no se proporcionaron detalles sobre los criterios de selección de las asociaciones beneficiadas ni sobre los mecanismos de transparencia y rendición de cuentas para garantizar que los fondos se utilicen de manera efectiva. La falta de esta información podría generar dudas sobre la equidad en la distribución de los recursos y la evaluación de los proyectos apoyados.
Otro aspecto a considerar es la sostenibilidad del programa. Si bien la entrega de apoyos es un paso positivo, no se mencionaron planes para asegurar la continuidad del PAFOSC en futuros años o para aumentar su presupuesto, lo que podría limitar su alcance a largo plazo. Asimismo, la ausencia de datos específicos sobre los proyectos financiados dificulta evaluar si los recursos se dirigen a las áreas de mayor necesidad en Tijuana, una ciudad con desafíos sociales complejos.
En conclusión, la entrega de apoyos del PAFOSC 2025 es una acción loable que fortalece la colaboración entre el gobierno y la sociedad civil. No obstante, para maximizar su impacto, sería deseable mayor transparencia en los procesos de selección y seguimiento, así como una estrategia clara para garantizar la sostenibilidad y escalabilidad del programa en beneficio de la comunidad tijuanense.












