TIJUANA, B.C. A 01 DE OCTUBRE, 2026.- Baja California se ubicó en el lugar 17 de 32 entidades en el Índice de Competitividad Estatal (ICE) 2026 del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). La entidad obtuvo 44.19 puntos, por debajo del promedio nacional de 44.98, y cayó seis posiciones respecto a la edición anterior.
El resultado presenta un contraste. El estado mantiene posiciones altas en mercado laboral, infraestructura, sociedad y medio ambiente, e innovación. Al mismo tiempo, aparece entre los últimos lugares en Derecho y en Sistema Político y Gobiernos.
El mercado laboral es una de las fortalezas
Baja California ocupa el cuarto lugar nacional en Mercado de Trabajo, el octavo en Infraestructura, el octavo en Sociedad y Medio Ambiente y el noveno en Innovación y Economía. El IMCO también reconoció al estado por su integración con la economía global. En 2026, inversión extranjera y exportaciones representaron 78.6% del PIB estatal, según el instituto.
Los datos laborales recientes ofrecen otro punto de contexto. En agosto de 2026, Baja California registró 1 millón 107 mil 357 trabajadores asegurados ante el IMSS, con un crecimiento anual de 8.5%, de acuerdo con información del propio IMSS difundida por la Secretaría de Economía e Innovación estatal.
Sin embargo, una cifra positiva de empleo no elimina otros retos. El ICE mide varios factores al mismo tiempo y compara a Baja California con las otras 31 entidades.
Derecho y gobierno concentran los mayores rezagos
Los resultados más bajos aparecen en Derecho, con el lugar 30, y Sistema Político y Gobiernos, con el 31. Entre los indicadores señalados están seguridad, percepción de corrupción, participación ciudadana, consulta de información sobre finanzas públicas y algunos servicios de salud.
Estos datos encuentran un contraste en otras mediciones oficiales.
La ENCIG 2025, cuyos resultados fueron difundidos en 2026, ubicó a Baja California en el segundo lugar nacional en percepción de frecuencia de actos de corrupción. 89.3% de la población consideró frecuentes o muy frecuentes estas prácticas en el estado. Es importante aclarar que se trata de una percepción y no de una medición de actos de corrupción comprobados.
La participación ciudadana también representa un pendiente. Datos presentados por el INE señalan que Baja California registró 47% de participación electoral en 2024, frente a casi 60% a nivel nacional. El INE ha señalado que la entidad se mantiene entre las de menor participación desde hace varios procesos.
La caída de seis lugares requiere contexto
Pasar del lugar 11 al 17 representa una pérdida de seis posiciones frente al ICE 2025. Pero la posición no significa que todos los indicadores hayan empeorado en la misma proporción.
La competitividad estatal es una medición relativa. Un estado puede mantener o mejorar algún indicador y aun así perder posiciones si otras entidades avanzan con mayor rapidez.
También conviene separar dos datos que podrían parecer contradictorios: el IMCO reconoció a Baja California por su desempeño sostenido durante 20 años y, al mismo tiempo, la medición de 2026 colocó al estado en el lugar 17. El reconocimiento corresponde a una evaluación de trayectoria. El lugar 17 corresponde al desempeño medido en la edición actual.
El propio IMCO advierte que no existe una fórmula única para la competitividad y destaca la combinación de empleo formal, talento, infraestructura, sofisticación productiva e instituciones confiables.
El resultado estatal no equivale al de Tijuana
El análisis del CEMDI plantea una lectura particular para Tijuana y su zona metropolitana por el peso que tienen en la economía de Baja California.
Ese vínculo económico es relevante, pero debe hacerse una precisión: el ICE evalúa a Baja California como entidad, no a Tijuana como ciudad. Para medir la competitividad de Tijuana existe un indicador distinto del IMCO, el Índice de Competitividad Urbana (ICU).
Por ello, los resultados estatales pueden servir como contexto para Tijuana, pero no deben presentarse como una medición directa del desempeño de la zona metropolitana.
La transparencia también forma parte del diagnóstico
El ICE incorpora indicadores relacionados con la relación entre ciudadanía y gobierno. Entre ellos se encuentra la consulta de información sobre finanzas públicas y la participación electoral. En la edición 2026, Baja California quedó en posiciones desfavorables en esos aspectos.
Esto plantea un reto que va más allá de atraer inversión.
La competitividad también depende de la confianza institucional. Una entidad puede contar con empleo, infraestructura y fuerte actividad exportadora, pero enfrentar dificultades para generar certidumbre cuando la población percibe corrupción o participa poco en los asuntos públicos.
El resultado tampoco permite atribuir todos los rezagos a una sola administración. El índice combina información económica, social, institucional y de seguridad, con datos de distintos periodos.
El reto será medir los avances
El CEMDI y el CDT plantean construir una agenda con metas verificables para atender los indicadores de Derecho y Sistema Político y Gobiernos sin descuidar las fortalezas económicas.
La propuesta incluye seguridad, infraestructura, agua, energía, talento, innovación, transparencia y certeza jurídica.
El siguiente paso será convertir esas prioridades en indicadores públicos y revisar si cambian en las siguientes mediciones.
Por ahora, el ICE 2026 deja una fotografía con dos caras: Baja California conserva una economía integrada al exterior y un mercado laboral competitivo, pero mantiene rezagos institucionales que también forman parte de las condiciones para atraer y conservar inversión.






