TECATE, B.C. A 27 DE NOVIEMBRE DEL 2025.– El alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño Ruiz, asistió a la ceremonia de graduación de 103 nuevos elementos policiacos en el Bachillerato General Militarizado de Tecate, acompañado de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda. Burgueño Ruiz calificó el evento como “símbolo del compromiso con la seguridad”, expresando respaldo a los egresados que “protegen familias y construyen paz”. La gobernadora felicitó a las 50 mujeres y 53 hombres, afirmando que “pusieron a prueba su fuerza de voluntad” y ahora son “guardianes del bienestar”. Los nuevos policías se distribuyen en la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (39), Policías Municipales de varios ayuntamientos (45 en total) y Fuerza Estatal de Seguridad Penitenciaria (19). El acto culminó con la entrega de 51 patrullas para fortalecer la vigilancia estatal, con presencia de altos funcionarios como el secretario Laureano Carrillo Rodríguez, la fiscal Ma. Elena Andrade Ramírez y representantes militares.
La ceremonia, con énfasis en coordinación entre gobiernos y proximidad ciudadana, busca reforzar corporaciones en un estado con necesidades urgentes de seguridad.
La incorporación de 103 elementos –con un balance de género notable (48 % mujeres)– y la entrega de 51 patrullas representan un esfuerzo concreto para combatir la inseguridad en Baja California, donde se registran 1,800 homicidios anuales. El enfoque en formación militarizada puede mejorar disciplina y respuesta, alineado con la visión de Sheinbaum de “seguridad y prevención”.
Sin embargo, 103 policías para un estado con 3.8 millones de habitantes equivalen a menos del 0.003 % de refuerzo, en un contexto donde la tasa de homicidios es 46 por 100 mil habitantes (INEGI 2025). La entrega de patrullas es positiva, pero sin mención a capacitación continua, equipo antimotines o estrategias contra cárteles, queda como medida paliativa. Además, el evento ignora demandas sindicales por mejores salarios (policías municipales ganan 12,000 pesos mensuales promedio), lo que perpetúa deserción y corrupción.
En Baja California, donde el 62 % de la población percibe inseguridad (ENVIPE 2025), eventos como este son bienvenidos pero insuficientes sin reformas estructurales. La crítica social radica en que el refuerzo policiaco no aborda raíces como pobreza (38 % laboral) y desigualdad, dejando a comunidades vulnerables en el ciclo de violencia. El gobierno celebra graduaciones, pero la verdadera paz llega cuando la seguridad es integral, no solo numérica.





