TIJUANA, B.C. A 22 DE OCTUBRE DEL 2025.- Jesús Alejandro Ruiz Uribe, destacado simpatizante de Morena y defensor de la cuarta transformación en Baja California, continúa promoviendo consultas ciudadanas en colonias de Tijuana. En esta ocasión, se reunió con la familia Magaña Chávez en la colonia Jardín Dorado, donde dialogó con vecinos para identificar sus necesidades más urgentes y construir un diagnóstico de demandas ciudadanas que sirva de base para futuras propuestas de gobierno rumbo a las elecciones de 2027.
Durante el encuentro, Ruiz Uribe enfatizó la importancia de un contacto directo con la población: “Queremos conocer de forma directa qué es lo que hace falta en su colonia, qué necesitan con mayor apremio, para que podamos buscarles una solución”. Además, invitó a los asistentes a sumarse a estas consultas y a promoverlas en otras zonas de Jardín Dorado y demás colonias de Tijuana, buscando ampliar el alcance de esta iniciativa.
El objetivo de estas reuniones, según Ruiz Uribe, es recopilar las inquietudes de la ciudadanía para que el futuro candidato de Morena en 2027 pueda responder a las prioridades de la población con propuestas concretas. El encuentro, descrito como un “diálogo entre amigos”, refleja un esfuerzo por acercar la política a las comunidades a través de la participación directa.
La iniciativa de Ruiz Uribe de realizar consultas ciudadanas en colonias como Jardín Dorado es un esfuerzo positivo para fomentar la participación ciudadana y acercar la política a las necesidades reales de la población. En un contexto donde la desconfianza hacia las instituciones es alta, estos diálogos pueden ayudar a construir puentes entre los ciudadanos y los actores políticos, permitiendo identificar problemas específicos que afectan a comunidades marginadas de Tijuana, como la falta de infraestructura, servicios básicos o seguridad.
Sin embargo, la información proporcionada carece de detalles sobre el alcance y la metodología de estas consultas. No se especifica cómo se recopilan o sistematizan las demandas, ni si existe un plan claro para traducirlas en políticas públicas viables. La ausencia de información sobre la frecuencia, el número de participantes o los mecanismos de seguimiento plantea dudas sobre la profundidad y continuidad de la iniciativa. Además, el enfoque centrado en las elecciones de 2027 podría interpretarse como una estrategia política más que como un compromiso genuino con la resolución inmediata de problemas, lo que podría minar la confianza de los ciudadanos si no se ven resultados tangibles a corto plazo.
Otro aspecto a considerar es la representatividad de estas reuniones. Aunque el diálogo en Jardín Dorado parece haber sido un ejercicio de escucha, no queda claro si se está incluyendo a sectores diversos de la población, como jóvenes, mujeres o personas en situación de vulnerabilidad, ni si se está llegando a comunidades más alejadas o con menor acceso a este tipo de espacios. La descripción de la reunión como un “diálogo entre amigos” podría sugerir un ambiente selectivo, lo que limita su alcance inclusivo.
En conclusión, las consultas ciudadanas promovidas por Ruiz Uribe son una iniciativa valiosa para dar voz a las comunidades de Tijuana, pero su impacto dependerá de la transparencia, la sistematización y la inclusión en el proceso. Para que estas reuniones trasciendan el ámbito político-electoral y generen un cambio real, es crucial que se complementen con acciones concretas, seguimiento continuo y una comunicación clara sobre cómo las demandas ciudadanas se integrarán en propuestas de gobierno.




