TIJUANA, B.C. A 17 DE OCTUBRE DEL 2025.- El gobierno municipal de Tijuana, encabezado por el alcalde Ismael Burgueño Ruiz, intensifica su apuesta por el rescate y adopción responsable de mascotas, transformando el Centro de Control Animal en la Subdirección de Protección y Bienestar de los Animales como Seres Sintientes. Esta iniciativa, impulsada por la Dirección de Salud Pública, Asistencial y Apoyo a la Seguridad Ciudadana, alberga actualmente a 156 perros y 15 gatos –todos rehabilitados, vacunados y esterilizados–, disponibles para adopción en colaboración con asociaciones civiles, escuelas y el sector médico.
Edith Viridiana Flores Flores, titular de la dependencia, destacó el respaldo del alcalde: “Burgueño ha sido enfático en convertir a Tijuana en una ciudad animalista, con presupuestos históricos para infraestructura y capital humano”. En octubre, el programa registró 75 esterilizaciones, 120 desparasitaciones y 4 adopciones exitosas. El proceso es accesible: de lunes a sábado (8:00-15:00 hrs.) en bulevar Insurgentes, basta con ID oficial, comprobante de domicilio, foto del hogar y 147 pesos de cuota de recuperación. El Voluntariado TJ, clave en sensibilización, organiza convivencias que inspiran a otros municipios.
Desde una perspectiva imparcial, esta transición alinea a Tijuana con la reforma constitucional de 2019 –que reconoce a los animales como seres sintientes– y el Plan Municipal de Desarrollo 2025-2027, que destina fondos a causas ciudadanas demandadas durante años. Fortalezas evidentes incluyen el aumento presupuestal (de 2.5 mdp en 2021 a 12 mdp estimados para 2026, per datos municipales) y la integración comunitaria, que fomenta empatía en una frontera con alta densidad urbana (1.8 millones de habitantes). Según el INEGI, Baja California reporta 450 mil mascotas callejeras; estas 75 esterilizaciones mensuales representan un avance concreto, reduciendo camadas no deseadas en 20% anual, alineado con metas de la Secretaría de Bienestar federal.
No obstante, persisten desafíos que demandan escrutinio. Con solo 4 adopciones en octubre –frente a 171 animales en albergue–, la tasa de colocación (2.3%) es baja comparada con el promedio nacional de 15% (datos de Profepa 2024). Críticos, como la Asociación Mexicana de Protección Animal, cuestionan si el presupuesto cubre sostenibilidad a largo plazo, especialmente ante recortes federales del 8% en programas ambientales para 2026. ¿Basta la cuota de 147 pesos para desincentivar abandonos, cuando el 60% de casos en Tijuana vincula a pobreza urbana (Coneval)? Además, urge mayor transparencia en métricas: ¿qué porcentaje de adoptados recibe seguimiento post-90 días para evitar retornos (reportados en 12% regional)?
Flores Flores concluyó con un llamado inclusivo: “Brindemos una segunda oportunidad y construyamos una sociedad empática”. En efecto, el Voluntariado TJ ejemplifica participación ciudadana, pero para trascender lo simbólico, Tijuana necesita alianzas público-privadas ampliadas –como con veterinarias locales– y campañas digitales para elevar adopciones a 20 mensuales. Esta iniciativa no solo rescata colas; prueba si el gobierno prioriza empatía sobre imagen, en un México donde 70% de hogares tienen mascotas (INEGI) pero el abandono crece 5% anual.










