CIUDAD DE MÉXICO A 08 DE OCTUBRE DEL 2025.– En un movimiento que podría anticipar nuevas dinámicas en el Congreso de la Unión, Jesús Alejandro Ruiz Uribe sostuvo este martes un encuentro privado con el senador Manuel Velasco Coello, líder de la bancada del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en el Senado. La reunión, realizada en las instalaciones legislativas, se centró en temas de agenda legislativa y posibles colaboraciones interpartidistas, según fuentes cercanas a ambos legisladores.
Ruiz Uribe, conocido por su trayectoria en comisiones relacionadas con desarrollo social, ha mantenido un perfil bajo en los últimos meses, enfocándose en iniciativas locales. Por su parte, Velasco Coello, exgobernador de Chiapas y figura clave del PVEM desde 2018, ha sido un aliado consistente de la coalición gobernante «Juntos Hacemos Historia», impulsando reformas alineadas con la Cuarta Transformación. Este diálogo se produce en un contexto postelectoral donde el PVEM busca consolidar su influencia en el nuevo Legislativo, tras las elecciones de junio de 2024 que reconfiguraron el panorama político nacional.
Aunque los detalles del encuentro no han sido divulgados oficialmente, analistas políticos interpretan el gesto como un intento de tender puentes entre bancadas para agilizar la aprobación de iniciativas pendientes, como las relacionadas con sostenibilidad ambiental y políticas sociales. El PVEM, bajo el liderazgo de Velasco, ha priorizado una agenda «verde» que incluye educación ambiental obligatoria y estrategias de seguridad con mando único, posiciones que podrían encontrar eco en las propuestas de Uribe. No obstante, este acercamiento también revive cuestionamientos sobre la autonomía del PVEM, frecuentemente acusado de actuar como un satélite de Morena más que como un partido con identidad propia.
Desde una perspectiva imparcial, el encuentro representa una oportunidad para el diálogo bipartidista en un Senado polarizado, donde la colaboración podría beneficiar reformas estructurales. Sin embargo, genera escepticismo entre observadores independientes: el historial del PVEM, marcado por alianzas oportunistas –como la reciente con el Partido Encuentro Solidario (PES) para respaldar a Claudia Sheinbaum en 2024– sugiere que estos diálogos podrían priorizar lealtades partidistas sobre el interés público. Críticos señalan que, en Chiapas, el legado de Velasco como exgobernador (2012-2018) incluye controversias por presunta opacidad en el manejo de recursos, lo que podría empañar cualquier iniciativa conjunta. Por otro lado, defensores del PVEM argumentan que su rol en la aprobación de paquetes legislativos clave ha contribuido a la estabilidad gubernamental.
En un panorama donde el 60% de las encuestas postelectorales indica fatiga ciudadana ante la concentración de poder en la coalición oficialista (según datos del INE), encuentros como este subrayan la necesidad de transparencia. ¿Se traducirá en avances concretos o en más de lo mismo? Solo el tiempo –y la rendición de cuentas pública– lo dirá. Ambos han sido invitados a comparecer ante comisiones para aclarar los alcances de su plática, un paso que podría disipar dudas o avivar el debate.


