- Continuación de la cobertura sobre las manifestaciones en Los Ángeles.
LOS ÁNGELES, CALIFORNIA A 10 DE JUNIO DEL 2025.- Las protestas en Los Ángeles, desencadenadas por las redadas migratorias del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que comenzaron el 6 de junio, han entrado en su quinto día, marcando un capítulo más en una ciudad dividida por la controversia migratoria. Con al menos 118 personas detenidas en operativos iniciales en el Distrito de la Moda, un mayorista de ropa y un Home Depot, las manifestaciones han escalado, sumando nuevos enfrentamientos, más detenciones y una creciente presencia militar que mantiene a la ciudad al borde del caos.
Nuevos Desarrollos en las Protestas
En las últimas 24 horas, las protestas se han intensificado en barrios como Compton, Boyle Heights y el centro de Los Ángeles, donde miles de personas, muchas ondeando banderas de países latinoamericanos, han bloqueado arterias clave como la autopista 110. En Paramount, el epicentro de las primeras manifestaciones, un nuevo enfrentamiento ocurrió anoche cuando manifestantes intentaron bloquear una carretera en respuesta a reportes de detenciones adicionales en un centro comercial local. Testigos denuncian que agentes de la Policía de Los Ángeles (LAPD) y la Guardia Nacional usaron gas lacrimógeno y balas de goma, dejando al menos 20 manifestantes heridos y 35 arrestos más, elevando el total a cerca de 185 desde el viernes.
La liberación bajo fianza de líderes comunitarios, como el sindicalista David Huerta, ha galvanizado a los manifestantes, quienes exigen la suspensión inmediata de las redadas y la desmilitarización de la ciudad. En un mitin frente al Ayuntamiento, activistas como María González, de la Coalición por los Derechos de los Inmigrantes, declararon: “No nos rendiremos hasta que ICE se vaya y nuestras comunidades puedan vivir sin miedo”.
Militarización y Respuesta Política
La decisión del presidente Donald Trump de desplegar 2,000 efectivos de la Guardia Nacional y 700 marines desde Twentynine Palms sigue generando rechazo. La alcaldesa Karen Bass anunció esta mañana que la ciudad presentará una moción de emergencia para bloquear la presencia militar, calificándola de “invasión injustificada”. El gobernador Gavin Newsom, por su parte, intensificó su ofensiva legal contra la administración federal, presentando una segunda demanda que acusa a Trump de violar la soberanía estatal. Sin embargo, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, defendió las acciones, afirmando que “la seguridad nacional exige mano dura contra la inmigración ilegal”.
En redes sociales, publicaciones en X reflejan la polarización: mientras algunos usuarios aplauden las redadas como un paso para “proteger el empleo estadounidense”, otros denuncian el “terrorismo de Estado” contra comunidades vulnerables. Un video viral muestra a una madre guatemalteca siendo separada de su hijo durante una redada en Compton, avivando la indignación.
Impacto en la Comunidad y Repercusiones Nacionales
Los operativos de ICE han paralizado la vida cotidiana en Los Ángeles. Escuelas en áreas como East LA reportan una caída del 30% en la asistencia, y negocios en el Distrito de la Moda operan a media capacidad por temor a nuevas redadas. Líderes religiosos, como el reverendo Samuel Rodríguez, han abierto iglesias como refugios temporales, mientras que organizaciones como CHIRLA distribuyen folletos con información sobre derechos legales.
Las protestas se han extendido a otras ciudades, con marchas reportadas en San Diego, Chicago y Miami. En Washington, D.C., un grupo de congresistas demócratas planea presentar una resolución condenando las redadas y exigiendo una moratoria a las deportaciones. Trump, en respuesta, ha amenazado nuevamente con invocar la Ley de Insurrección de 1807, lo que podría escalar la presencia federal en Los Ángeles y otras ciudades.
Un Futuro Incierto
A medida que las protestas continúan, Los Ángeles enfrenta una crisis humanitaria y política sin precedentes. La comunidad inmigrante, que representa casi el 40% de la población de la ciudad, se mantiene unida pero bajo presión, mientras las autoridades locales y federales chocan en un enfrentamiento de poder. Con rumores de nuevas redadas planeadas para esta semana, los angelinos se preparan para más días de resistencia, exigiendo justicia y el fin de lo que llaman una “cacería inhumana”.
















