CIUDAD DE MÉXICO A 21 DE MAYO DEL 2025.- En un mundo donde la escasez de agua amenaza la seguridad alimentaria, el ingeniero mexicano Sergio Jesús Rico Velasco, egresado del Instituto Politécnico Nacional (IPN), ha desarrollado una tecnología revolucionaria conocida como “Lluvia Sólida” o “agua en polvo”. Este invento, basado en un polímero biodegradable de poliacrilato de potasio, tiene la capacidad de absorber hasta 500 litros de agua por cada kilogramo de producto, transformándola en un gel que mantiene la humedad en la tierra por períodos de hasta un mes, reduciendo el consumo de agua en la agricultura entre un 50% y un 90%.
Un talento mexicano reconocido mundialmente
Sergio Jesús Rico Velasco, nacido en la Ciudad de México, es un ingeniero químico industrial graduado de la Escuela Superior de Ingeniería Química e Industrias Extractivas (ESIQIE) del IPN. Su trayectoria está marcada por una dedicación de décadas a resolver los problemas de sequía que afectan a los agricultores mexicanos. Inspirado por la tecnología de los pañales desechables, que absorben grandes cantidades de líquido en poco espacio, Rico Velasco desarrolló y patentó una versión mejorada del polímero superabsorbente, inicialmente creado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos en los años 70. Su empresa, Silos de Agua, ha comercializado “Lluvia Sólida” en México durante más de una década, aunque su impacto ha sido mayor en el extranjero, en países como India, Colombia, España, Portugal, Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos.
El ingeniero ha sido reconocido como una de las mentes científicas más brillantes de México por la revista Discovery en 2014 y ha recibido múltiples galardones, como el Premio Nacional de Ciencia de la revista Quo en 2012, el Premio de Ecología y Medio Ambiente de la Fundación Miguel Alemán en 2002, y dos nominaciones al Premio Mundial del Agua del Instituto Internacional del Agua de Estocolmo (SIWI) en 2012 y 2013. A pesar de estos logros, Rico Velasco ha enfrentado desafíos en México, donde su tecnología no ha sido ampliamente adoptada por las autoridades, lo que lo ha llevado a buscar mayor aceptación en mercados internacionales.
Cómo funciona la “Lluvia Sólida”
La “Lluvia Sólida” es un polvo granulado que, al mezclarse con agua, forma un gel que se entierra cerca de las raíces de las plantas. Este gel actúa como un reservorio subterráneo, liberando agua y nutrientes de manera controlada según las necesidades del cultivo, sin evaporarse ni filtrarse al subsuelo. Con solo 25 kg de producto por hectárea, se puede reducir hasta un 80% los costos de producción al eliminar la necesidad de sistemas de riego complejos o bombas eléctricas. Además, el polímero es biodegradable, no tóxico y puede permanecer activo en el suelo hasta por 10 años, dependiendo de la calidad del agua utilizada.
Los resultados son impresionantes: en pruebas realizadas en Jalisco, cultivos de maíz que usaron “Lluvia Sólida” alcanzaron una producción de 10 toneladas por hectárea, frente a 600 kilogramos con riego tradicional. En Puebla, un campo de frijol incrementó su cosecha de 450 a 1,800 kilos, y en otro de girasoles, de 1,100 a 3,000 kilos. Estos datos destacan el potencial de la tecnología para transformar la agricultura en regiones áridas, reducir el hambre y optimizar recursos en un contexto de cambio climático.
Impacto global y desafíos
Aunque “Lluvia Sólida” ha sido implementada con éxito en 11 países, su adopción en México ha sido limitada debido a la falta de apoyo gubernamental. Rico Velasco ha señalado que, mientras en India se utiliza en cultivos como coco, maíz y mango, en México las autoridades han sido escépticas, lo que ha llevado a que el producto sea más reconocido internacionalmente. Sin embargo, instituciones como el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) y algunas universidades han apoyado su difusión, destacando su valor ambiental y económico.
Por otro lado, no todos están convencidos de la tecnología. Algunos expertos, como la investigadora Linda Chalker Scott de la Universidad Estatal de Washington, han cuestionado su durabilidad y posibles efectos secundarios, argumentando que el gel podría absorber agua del entorno al secarse, lo que podría ser contraproducente en ciertas condiciones. A pesar de estas críticas, la empresa de Rico Velasco asegura que el producto es seguro, no contamina el suelo y se integra naturalmente en las plantas tras degradarse.
Un futuro prometedor
La “Lluvia Sólida” no solo beneficia la agricultura, sino que también tiene aplicaciones en la reforestación y la prevención de incendios forestales, al mantener la humedad en suelos boscosos. Además, su capacidad de almacenamiento en costales facilita su transporte a zonas remotas, como áreas montañosas, donde el acceso al agua es limitado. Rico Velasco destaca que su tecnología permite sembrar sin depender de las temporadas de lluvias, lo que podría ser clave para la supervivencia de comunidades en regiones afectadas por la desertificación.
Con el cambio climático intensificando las sequías en México y el mundo, el invento de Sergio Jesús Rico Velasco se posiciona como una solución innovadora y sostenible. Su trabajo demuestra el potencial del talento mexicano para enfrentar desafíos globales, aunque aún queda el reto de lograr una mayor adopción local para maximizar su impacto en el país que lo vio nacer.




