ENSENADA, B.C. A 27 DE MARZO DEL 2026. — En respuesta a denuncias ciudadanas y como parte de una estrategia de ordenamiento urbano, autoridades del Gobierno de Ensenada desmantelaron este viernes un puesto de comercio ambulante que operaba al margen de la ley en el primer cuadro de la ciudad.
El operativo se llevó a cabo en la calle Gastélum, entre las avenidas Tercera y Cuarta. Durante la intervención, inspectores de la Dirección de Comercio, Alcoholes y Espectáculos Públicos, respaldados por elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM), ubicaron un módulo en el que se realizaban juegos de azar.
Al momento de la inspección, el personal municipal solicitó la documentación pertinente al encargado del puesto, quien confirmó no contar con los permisos requeridos por el Ayuntamiento para llevar a cabo dicha actividad económica.
De acuerdo con las autoridades, el ejercicio del comercio sin autorización y la invasión de la vía pública representan infracciones directas al Reglamento de Comercio para el Municipio de Ensenada. Como resultado de la intervención, se levantó el acta de infracción correspondiente y el puesto fue retirado inmediatamente de la acera peatonal. Además, se procedió con un aseguramiento precautorio de la mercancía y los artículos, los cuales podrán ser recuperados por el propietario una vez que se cubra la multa establecida.
El gobierno municipal, encabezado por la alcaldesa Claudia Agatón Muñiz, enfatizó que esta política de ordenamiento tiene como objetivo principal garantizar condiciones justas para el sector comercial y promover entornos seguros. Asimismo, la administración extendió una invitación a los vendedores informales para acercarse a las dependencias correspondientes, donde se les brindará orientación para regularizar sus emprendimientos.
La acción gubernamental ha generado un debate en la opinión pública, reflejando posturas contrastantes frente al fenómeno del comercio informal en la región.
Por un lado, un sector de la población, particularmente comerciantes establecidos y peatones frecuentes de la Zona Centro, aplauden la medida a favor de la regulación. Argumentan que la liberación de banquetas mejora la movilidad y la imagen urbana. «Es necesario que exista piso parejo; quienes pagamos renta, luz e impuestos necesitamos que la competencia sea justa. Además, los juegos de azar en la calle muchas veces terminan siendo un engaño para la gente», señaló un locatario del área.
Por otro lado, diversos ciudadanos han expresado preocupación por la economía informal y muestran empatía hacia los vendedores afectados, destacando las dificultades económicas actuales. «Está bien que busquen el orden, pero hay que recordar que para muchas familias esta es su única fuente de ingresos para comer al día. Esperemos que el gobierno de verdad les facilite los trámites y no sea solo una medida recaudatoria», comentó un usuario en foros locales, evidenciando la complejidad social detrás del ambulantaje.



